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Festival Otoño y Sal abraza un nuevo éxito en su tercera edición fusionando música, medio ambiente, sostenibilidad y experiencias

octubre 11, 2026
Festival Otoño y Sal abraza un nuevo éxito en su tercera edición fusionando música, medio ambiente, sostenibilidad y experiencias
Ayuntamiento de Níjar y Crash Music celebran la consolidación de un festival que, con entradas agotadas, ha contado este fin de semana con Carlos Ares, Morgan, La Cabra Mecánica, Eskorzo o Queralt Lahoz.

El corazón de Cabo de Gata-Níjar ha vuelto a convertirse este fin de semana en un punto de encuentro para disfrutar de la música, la naturaleza, la cultura y las experiencias sostenibles y accesibles de la mano del Festival Otoño y Sal. Una evento organizado por el Ayuntamiento de Níjar y Crash Music que en su tercera edición ha vuelto a contar con ‘entradas agotadas’, con la música de nombres propios tan destacados como Carlos Ares, Morgan, La Cabra Mecánica, Eskorzo o Queralt Lahoz y manteniendo el compromiso medioambiental.

El evento ha contado con la colaboración de la Junta de Andalucía y la Diputación de Almería, además del patrocinio principal de Estrella de Levante, el oficial de Brugal, Schweppes, Grupo Hozono Global, Cupra Indalo Motor y Luxeapers y la colaboración de Bebidas Alhabia.

Durante tres días, Festival Otoño y Sal celebró su tercera edición con una programación que volvió a reunir música, público y paisaje en distintos rincones del Cabo de Gata. Tres jornadas que comenzaron el viernes en la Plaza del Mercado de Níjar con La Mare, que continuó el sábado como día principal y con entradas agotadas en el Vivero-Jardín Botánico con La Cabra Mecánica, Carlos Ares, Morgan, Eskorzo, Queralt Lahoz, Alamedadosoulna, La Sonrisa de Julia, Ángela González, Pepe Delestal y DJ PCR y que cerró en el mismo escenario el domingo con el concierto de Santero y Los Muchachos.

La Mare hizo los honores de abrir la tercera edición del festival dándole alegría y baile con raíz flamenca al concierto gratuito que almerienses y turistas disfrutaron en un lugar con encanto como la Plaza del Mercado. Verdad, humor, ternura y alegría para la cantautora gaditana que encandiló a los asistentes y no faltó bajada al público en una noche agradable e íntima para los primeros asistentes.

El sábado llegó el momento central del festival, concentrando la mayor parte de la programación. Un cartel variado y de calidad que se encargó de abrir el ska de tintes jamaicanos más clásicos y desenfadados de Alamedadosoulna, que presentaban su reciente ‘Canciones contra el fin del mundo’, sin olvidar indispensables de su trayectoria como ‘Optimista’ o ‘Camaleón’. Recogió el testigo la solvencia incontestable del britpop llevado a lo castizo de La Sonrisa de Julia, que sacó brillo a su repertorio elegante y melódico con temas como ‘Me gustas tú’ o ‘Enemigo’.

A la hora de la sobremesa venía uno de los platos fuertes del menú con Morgan, una banda que destaca por su combinación explosiva de rock, rhythm and blues y soul estiloso de unos músicos superclase y con la espectacular voz de Nina de Juan, también magistral a las teclas. Además de presentar algunos temas de su último ‘Hotel Morgan’, no faltaron las celebradas ‘Home’ o ‘Sargento de hierro’; su directo, especialmente emotivo, fue el preludio de una gran jornada para el recuerdo.

La jovialidad de la cantautora malagueña Ángela González, con voz luminosa, letras honestas y un estilo fresco casaron a la perfección en una jornada de gran nivel artístico. Ángela demostró que es uno de los nombres con mayor proyección de futuro, como atesora en temas como ‘La primavera’ o ‘La canción más verdadera’.

Un atardecer imbatible

Festival Otoño y Sal también pudo disfrutar de una nueva parada en la gira de regreso de La Cabra Mecánica. La banda liderada por Lichis y su engrasada banda de músicos totales regaló versatilidad y variedad con arreglos que van del jazz al funk, del rock al pop, de la rumba a la bossa. No hay fronteras de estilo ni lugar para el aburrimiento, desde ‘Felicidad’ a ‘La novia del marinero’, desde ‘Mi única riqueza’ a ‘Todo a cien’.

El talento emergente de Pepe Delestal fue otra de las grandes sorpresas de la jornada. El pop-folk e indie del sevillano conquistó con la intensidad creciente de canciones como ‘Lo siento’ o ‘Un canto de sirena’, con un toque especial proveniente de su personal forma de modular la voz.

Dejó el ambiente listo para recibir a la vibrante firma de autor pasional de Carlos Ares. Un concierto que, además, fue completamente accesible con intérprete de lenguaje de signos, gracias a la colaboración de Reale Foundation a través de la Fundación Music For All. Hay que recordar que Festival Otoño y Sa cuenta con diferentes medidas destinadas a facilitar que todas las personas puedan disfrutar de la experiencia. Además de la Intérprete de Lengua de Signos Española, mochilas vibratorias, bucle magnético, personal de apoyo, Punto Music For All, parking accesible y espacios preferentes, adaptando la experiencia del festival a todas las necesidades.

Carlos Ares hizo del ‘Páramo’ un lugar de disfrute de ‘Rocíos’, sin importar meterse en ‘La boca del lobo’ con ‘Lenguas calvas’, porque no hay nada más ‘Autóctono’ en Otoño y Sal que ‘Un beso del sol’. Subrayando que lo ‘Importante’ es la conexión con el público y no la ‘Velocidad’, cerrando el concierto con ‘Días de perros’, ‘Aquí todavía’ y ‘Peregrino’, como escalada triunfante. El artista, además, aprovechó el bis ya habitual con el coreo incesante de “La Boca del Lobo” y no dudó en acercarse a las primeras filas tras el concierto para encontrarse con sus fans que ya ocuparon el lugar previo a su show.

Un final a la altura

La querencia urbana y de raíz apegada al folclore de Queralt Lahoz y Eskorzo y su cumbia caníbal que es siempre garantía de diversión y baile cerraron el escenario principal. La barcelonesa conquistó Festival Otoño y Sal con esa personal coctelera en la que se perciben ingredientes de lo urbano al más puro estilo Gata Cattana, con aires del soul de Lia Kali o la querencia a los melismas de Lole y Manuel. Temas como ‘Me gusta’, ‘Línea 18’ o ‘La fe’. Por su parte, los granadinos llevaron sus ritmos frenéticos de esencia latina y de raíz con las infalibles ‘Suave’, ‘Alerta caníbal’, ‘Camino de fuego’ o ‘Amenaza fantasma’ como punta de lanza. Entre grandes pogos, cumbias de marchas incesantes y un final apoteósico con un gran remolino entre todo el público, la banda perfiló el broche de oro en el escenario principal de Otoño y Sal 2026. Entre ambas actuaciones, DJ PCR animó el tránsito entre concierto y concierto, un gran animador fijo del festival con mezclas de todo tipo desde El último de la fila, hasta Arde Bogotá, pasando por himnos de la electrónica de internacionales como The Prodigy.

Domingo, cierre con Santero y Los Muchachos

El domingo llegó el turno del cierre. Santero y Los Muchachos fueron los encargados de poner el punto final en Rodalquilar con su particular visión del rock de raíces.

La banda liderada por los hermanos Escrivá ofrecieron una maravillosa matinal donde combinaron canciones del ‘rock reposado’ de sus inicios, donde los temas rezumaban tequila y cantinas, polvo, sol y calor sureño, con otras de más reciente creación de su tercer disco ‘Todas las luces’, que se mueve más en terrenos urbanitas, de neones y nocturnidades y arreglos más libres. Además, el público pudo disfrutar de una gran paellada durante la jornada. Su directo sirvió para despedir un fin de semana en el que la música volvió a ocupar un lugar protagonista en el paisaje del Cabo de Gata.

Sostenibilidad y Medio Ambiente

Además, tal y como se señaló en la presentación, el Festival Otoño y Sal refrenda el valor de haber construido una propuesta con una identidad propia, donde la música se encuentra con el paisaje, la gastronomía y la cultura de Cabo de Gata. Una filosofía que, en esta tercera edición, se ha ampliado además con nuevas acciones vinculadas a la accesibilidad y la sostenibilidad gracias al patrocinio de Grupo Hozono Global.